La Superintendencia de Pensiones de República Dominicana, a través de su superintendente Francisco A. Torres, ha presentado una propuesta para reducir de 25 a 15 años el período de cotización necesario para acceder a la pensión mínima garantizada.
Contexto y motivación
Actualmente, para que una pensión no caiga por debajo del piso mínimo, se exige 25 años de aportes. Sin embargo, diagnósticos muestran que la mayoría de los trabajadores cotizan solo cuatro de cada diez meses, debido a la alta itinerancia y la informalidad del empleo, lo que dificulta alcanzar ese tiempo antes de la edad de retiro.
Contenidos de la propuesta
Reducción del requisito: de 25 a 15 años de cotización para acceder a la pensión vitalicia mínima.
Indexación a la inflación: la pensión se actualizará periódicamente (cada dos años) para preservar el poder adquisitivo.
Aumento gradual de aportes: el porcentaje actual (9,97% del salario, con 2,87% del empleado y 7,10% del empleador) se elevará progresivamente en un plazo de ocho años.
Impacto estimado: con la implementación de ambas medidas, las pensiones podrían mejorar entre un 25% y un 50%.
Ampliación de cobertura: la medida busca incluir a más dominicanos que, por la naturaleza del mercado laboral, quedan fuera del sistema previsional.
Otras medidas asociadas
La Superintendencia también plantea modernizar los planes complementarios de pensiones para trabajadores independientes, freelancers y con ingresos variables, permitiendo retiros antes de la jubilación para usos como primera vivienda, educación o emergencias médicas, con fondos exentos de impuestos.
Implicaciones
Beneficiarios inmediatos: quienes no logren los 25 años de cotización actualmente podrían acceder a una pensión básica.
Trabajadores con más años cotizados: recibirán montos mayores, manteniendo la relación proporcional.
Desafíos: el aumento gradual de aportes podría generar presión fiscal y laboral, y la indexación a la inflación requiere mecanismos de control y transparencia.
En resumen, la propuesta busca ampliar la seguridad social y mejorar la calidad de las pensiones en un país con alta informalidad y itinerancia laboral, aunque conlleva ajustes estructurales en el sistema previsional.