OPNIÓN: Qué Se Dice: Demasiado tarde

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Por Claudio Acosta

¿Puede el presidente Danilo Medina, faltando menos de una semana para la celebración de las elecciones, cargar sobre sus hombros a su Penco Candidato y remontar la abismal distancia que lo separa, según las encuestas, del candidato del PRM Luis Abinader? Es obvio que la respuesta a esa pregunta tiene que ser necesariamente negativa, como sabe cualquiera con dos dedos de frente y conocimiento del ABC de la política, aunque los peledeístas están en plena libertad, luego de escuchar la arenga motivadora de su líder, en la que no faltaron boches ni recriminaciones, de aferrarse a esa postrera ilusión antes de que la dura realidad les explote en la cara. Poco importa ya, si no puede cambiar los resultados que se anticipan, si su integración de última hora a la campaña es en respuesta a unas encuestas que calificó de falsas y manipuladas, como opinan algunos analistas, o si fue porque se sintió obligado al ver cómo los “señoritos” dirigentes del PLD se dejan arrebatar, con su falta de entusiasmo, coraje y motivación, la victoria que los sacará del poder, como sostienen otros. Pero en lo que todos están de acuerdo es en que era su obligación, en las presentes circunstancias y los ánimos de los peledeístas por el suelo, tratar de levantarle la moral a sus tropas, a las que pidió salir a buscar los votos “hasta debajo de las piedras”, pero sobre todo dar la cara por el candidato que impuso por encima de otros aspirantes con más méritos partidarios y mayor experiencia política. No debe olvidarse que estamos hablando del candidato de cuya victoria se responsabilizó personalmente, en un gesto de presidencial soberbia que terminará pesándole. Eso quiere decir, en buena lógica, que la eventual derrota de su Penco Candidato el próximo 5 de julio será también, y sobre todo, la suya, con las inevitables repercusiones sobre su liderazgo y el futuro del PLD que ayudó a dividir.

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