Los de la Caasd tienen proyectada una tubería de 72 pulgadas de diámetro, con una longitud de unos 85 kilómetros para sustraerle cinco metros cúbicos por segundo de agua al embalse de la presa de Hatillo
Los de la Caasd tienen proyectada una tubería de 72 pulgadas de diámetro, con una longitud de unos 85 kilómetros para sustraerle cinco metros cúbicos por segundo de agua al embalse de la presa de Hatillo, y esa agua transportarla a la capital para satisfacer así el déficit crónico de suministro a diversos sectores de la capital.
Como ejercicio teórico de un gabinete de trabajo de técnicos con experiencia en diseño, pero pocos conocimientos de cómo el agua es un aporte vital que debe considerarse con criterios casi sociales y de previsiones para que a las comunidades que sirve no se vean escasas de agua por un mal manejo de la línea de suministro a la capital y no afectar así la destinada al bajo Yuna.
El probable centro de suministro de agua en abundancia es la que es represada por la presa de Hatillo. Así surgió la idea que los técnicos parieron el proyecto de sustraerle al embalse suficiente agua para llevarla a la sedienta población de la capital, que padece en diversos puntos citadinos de una escasez crónica del líquido que no se abastece con los sistemas de bombeo y el agua de la presa de Valdesia, que se le han incorporado de manera de resolver esa escasez por una demanda incontrolada de agua a la capital le han incorporado nuevos sistemas destacándose el campo de pozos de Haina operando desde hace 65 años cuando una tubería de acero de 48 pulgadas de diámetro fue colocada en una primera etapa de traer el agua desde el río Haina.
Ahora, los técnicos de la Caasd pretenden traer el agua del embalse de la presa de Hatillo en un volumen de 5.5 metros cúbicos por segundo para aliviar la sed del centro de consumo más grande del país, que no se saciaría con ese nuevo aporte.
En 1965 el agua se trajo desde el río Haina, extraída de un campo de pozos que se construyó en el lecho del río, y esa agua llegaba a la capital por 10,5 kilómetros de una tubería de acero de 48 pulgadas de diámetro que se traían hasta la esquina de la avenida abrahan Lincoln y desde ahí hasta la México con la 30 de Marzo para ir a empalmar con 24 pulgadas con una tubería existente en la calle Pimentel.
Esa vez de abril de 1965 se instaló una tubería de 24 pulgadas por la avenida Nicolás de Ovando hasta la Albert Thomas que figuraba en el proyecto de reforzamiento de las redes y se llevó hasta la Padre Castellanos. Un nuevo sifón de 24 pulgadas se colocó en el lecho del río Ozama. Fue una donación de la Usaid en un país en conflicto, pero los técnicos dominicanos llevaron a cabo los trabajos propuestos. La artillería norteamericana se silenció cuando mi esposa Gladys enarboló una bandera blanca por lo cual una patrulla compuesta por soldados norteamericanos y dominicanos se apersonaron a la residencia para recoger el pelotón de soldados dominicanos que custodiaban la residencia de mis padres desde el día 23. Se reemplazaron los soldados criollos y estableciéndose los norteamericanos en los jardines de la residencia por unas dos semanas hasta que fueron trasladados a los jardines de la embajada norteamericana en las cercanías.