Razones tendrá el presidente para abstenerse de usar ese encuentro para enviar aliento u optimismo ante lo que se perfila como un preocupante cuadro de alzas de precios que acentúan el déficit público por los subsidios a la comercialización interna de derivados del petróleo y de la factura eléctrica.
Lo más resaltante que se sabe de esa reunión ha sido la advertencia del presidente de la FDC, de que si se produce otro aumento en los costos de los combustibles se traducirá en alzas en los precios de artículos de primera necesidad, un axioma que no requiere recordatorio.
Como novedad positiva se resalta la colaboración que brinda la Federación de Transporte la Nueva Opción (Fenatrano) para trasladar en vehículos de sus afiliados productos agrícolas y pecuarios desde zonas rurales hacia centros de acopio, para lo cual se aprovecha el subsidio a los combustibles que otorga el Gobierno.
También se subraya la afirmación del presidente de la Central de Detallistas Unidos, Ricardo Rosario, de que algunos productos, como el ajo, en vez de subir han reducido de precio, lo que atribuyó a un aumento en la producción, al igual que la cebolla y la papa, aunque también citó como factor de bajas ventas la falta de circulante.
En vez de secretismo, la población requiere que el Gobierno la mantenga al día en todo lo relacionado con las políticas y programas oficiales que procuran mitigar los efectos de una peligrosa tormenta económica causada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán que no tiene visos de disiparse.