LOS ÁNGELES.-Cuando un equipo está arriba 2-0 en la Serie Mundial, a apenas dos victorias de un título, normalmente se ve la alegría en el dugout y en el clubhouse. Tras su victoria el sábado por 4-2 sobre los Yankees en el Juego 2 del Clásico de Otoño, ésa es la situación de los Dodgers, con el Juego 3 programado para el lunes en el Bronx.
Sin embargo, la subluxación sufrida por Shohei Ohtani en la séptima entrada el sábado en un intento de robo limitó algo la celebración de Los Ángeles… aunque claro, según el manager Dave Roberts, el movimiento y la fuerza que exhibió Ohtani después del partido fueron algo “positivo”, con más análisis pendientes el domingo.
Eso aparte, hubo muchas cosas a festejar para los Dodgers en los primeros dos partidos de esta Serie Mundial. El grand slam de oro de Freddie Freeman el viernes en el Juego 1 fue seguido el sábado en el Juego 2 por una brillante actuación monticular del derecho Yoshinobu Yamamoto, históricos jonrones consecutivos del dominicano Teóscar Hernández y Freeman, más un relevo que, aunque tambaleó algo al final, preservó el segundo triunfo de los azules.
“Traté de enfocarme en un bateador a la vez”, dijo Yamamoto, quien mejoró a 2-0 con efectividad de 3.86 en esta postemporada… y a 13.1 entradas de una sola carrera frente a los Yankees en sus dos salidas contra ellos en el 2024. “Pude tirar los strikes que quería, enfrentándome a los bateadores uno a la vez”.







