La masturbación no solo es la manera más segura de sentir placer, sino una herramienta divertida para obtener innumerables beneficios físicos.
La masturbación es una práctica sana y normal, pero está rodeada de mitos. “Masturbarte no hará que te quedes ciego, ni loco, ni estúpido; no dañará tus genitales, ni te saldrán granos ni se detendrá tu crecimiento. Tampoco agota tus órganos reproductivos ni arruina ninguna otra clase de sexo” aclara Planned Parenthood, una organización sin fines de lucro que ofrece atención sobre salud reproductiva a nivel internacional.
“El placer sexual, incluyendo el autoerotismo y masturbación, es una fuente de bienestar físico, psicológico, intelectual y espiritual”. En eso coincidieron sexólogos de diversas partes del mundo en 1994 durante el XIV Congreso Internacional de Sexología, en donde se aprobó la Declaración de los Derechos Sexuales, documento que habla sobre los derechos humanos fundamentales y universales e incluye el derecho al placer sexual.
Durante el orgasmo se liberan endorfinas, que son los químicos que nos ofrecen una sensación de calma y bienestar. El clímax es un calmante natural que puede aliviar dolores, especialmente los relacionados con los malestares menstruales y otros síntomas ginecológicos. Masturbarse durante la menstruación mitiga las molestias.
Para los hombres de la antigüedad que participan en actos bélicos, una manera de aliviar el estrés después de entrenamientos extenuantes o participación en batallas era la posibilidad de la masturbación, algo que ahora podría servir mucho en el marco de la presión por el aislamiento por la pandemia.
Fortalece el sistema inmune
Este acto aumenta los niveles de la inmunoglobulina A (IgA), la encargada de protegernos contra resfríos y virus infecciosos. Cuando suben esos valores se fortalece el sistema inmune del cuerpo, estando menos propenso a desarrollar enfermedades infecciosas.
El Departamento de Psicología médica de la Clínica Universitaria de Essen, Alemania, publicó un estudio que demostró que la masturbación aumentó el número de glóbulos blancos, lo que fortaleció el sistema inmunitario de los hombres estudiados.
La práctica regular fortalece los músculos del suelo pélvico y la musculatura del pene, lo que previene la disfunción eréctil y la incontinencia. Según el Centro Epidemiólogo de Cáncer de Melbourne, los hombres de entre 20 y 50 años que se masturban más de cinco veces a la semana tienen menos posibilidades de desarrollar cáncer prostático.
Fuentes: Planned Parenthood, Marie Stopes





