BONAO.-La crecida repentina el pasado martes del río Fula, en Bonao, que hasta ahora ha dejado cuatro personas fallecidas, cada cierto tiempo se repite y ha convertido dicho lugar de esparcimiento en un cementerio, según la gobernadora de la provincia Monseñor Nouel, Adela Tejada.
Pese a que la funcionaria lamentó el hecho, provocado por la incidencia de una vaguada, destacó que la ciudadanía debe tener prudencia. «Estos río son de un cauce muy corto y cuando comienza a llover o se nubla, todo el mundo sabe que tiene que salir. Además, la hora en que se dieron estos hechos, ya a las siete de la noche, lloviendo, oscuro, no es para que la gente esté dentro de los ríos», dijo.

«¿Cómo tú vas a estar de noche dentro de un río, que además todo el mundo sabe que hace esa riadas constantemente. Fula se ha convertido en un cementerio», manifestó Tejada Gil.
La gobernadora consideró que, tanto para el río Fula como Jima, las personas deben velar por su propia seguridad ante dichas condiciones meteorológicas.








