ARTÍCULOS: Razones ocultas de la reforma a la Ley 112-00

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Por Marino Báez 
mabaezjj@gmail.com
“Cuanto más se inclina la balanza para favorecer a un sector en particular, más resulta el consumidor final afectado”.
Los dominicanos somos muy dados a olvidar las promesas de campaña que durante el proselitismo político nos imponen los aspirantes a cargos electivos, principalmente a la presidencia de la república.
“Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”, dijo Santayana en una de sus muy atinadas reflexiones, quizás dejando como marco de referencia, que los humanos debemos mantenernos al tanto de lo que sucede en nuestro entorno para así recapitular y actuar con sabiduría e inmediatez.
  Las promesas
Todos recordamos que en sus propuestas de campaña una de las promesas más notorias y prometedoras del hoy presidente dominicano, Luis Abinader, se trató sobre la modificación a la Ley 112-00 de los hidrocarburos, llegando a considerarla onerosa e impositiva. Para el mandatario esa eran las razones por la que llegaban tan caros los combustibles al consumidor final. Hoy el discurso ha cambiado.
Es importante recordar que el hoy ministro de Industria, Comercio y MiPymes (MICM),Victor ( Ito ) Bisonó, con su formulita para convencer a los votantes, en esa misma tesitura fue muy enfático al señalar: “casi el 50% del precio de los combustibles es pago de impuestos y concluía diciendo que el dominicano también es dueño de Refineria y no lo sabes”. 
Recordemos al entonces senador por la provincia Puerto Plata, José Ignacio Paliza cuando desde el senado pronunciaba su célebre frase: “cuánto abuso, al hacer referencia de que los usuarios de los combustibles estaban pagando US$2.00 dólares por galón, solo de impuestos y que tan pronto el Partido Revolucionario Moderno (PRM) llegara al gobierno eso debía ser revisado”.
Que el gobierno cumpliera con las referidas promesas era la esperanza del pueblo dominicano, sin embargo, esas no son las expectativas, visto que hay intereses que están por encima de las promesas.
Tras escuchar al presidente Abinader prometer una modificación a la Ley de los hidrocarburos, evidentemente que entendí era para hacer bajar los combustibles. Al parecer no será así, por tanto, ¿no se supone que esos discursos eran con la mera intención de revisar con eficacia la Ley 112-00, a los fines de reducir al máximo los precios de los combustibles?   
Lo inverso 
De cristalizarse una reforma a la Ley 112-00 como la que contempla el presidente: 1ro. Los precios de los combustibles aumentarán un porcentaje por encima de los que tenemos en la actualidad. 2do. Se convierte en una amenaza para hacer desaparecer a los administradores independientes integrados en ANADEGAS (Asociación de Detallistas de Gasolina). 3ro. Pondrían en bandeja de plata el mercado completo de los combustibles al poderoso sector importador, formado por familias poderosas que incursionan en el negocio y la importación de combustibles. 
Considerando
De acuerdo con uno de los considerandos del referido proyecto se establece: “Que constituye un interés primordial del Estado dominicano adecuar el proceso de fijación de los precios de los combustibles a un modelo más eficiente, que promueva la competencia de los agentes del mercado, con la finalidad de transferir las ventajas y ahorros al consumidor final”. 
De ser así, el Estado procura poner a pelear en precios los grandes importadores de combustibles, que tienen márgenes exorbitantes en la cadena de comercialización, desde la importación y el detalle, mediante la verticalización del negocio con los detallistas de gasolina en las estaciones de combustibles, ganando y manteniendo sus estaciones, costos de operaciones y empleomanía con un solo margen por cada galón de combustible.
Aunque no me considero un experto en el manejo de combustibles, debo destacar que en los países donde se ha permitido esa liberación de precios los detallistas han desaparecido del mercado, visto a que los precios son insostenibles se ven precisados a cerrar sus estaciones o venderlas a precios de vaca muerta a los mismos importadores, que finalmente monopolizan el mercado.
Otra de las razones peligrosas del proyecto de modificación de la Ley y que evidencian la protección al importador es que el Precio de Paridad de Importación (PPI), en la fórmula actual del cálculo de los combustibles consta de siete elementos y en la modificación, le han añadido seis más, llevándolo a trece elementos de cálculo y la mayoría son para favorecer a los importadores.
La gestión pasada
La mayor parte de esas grandes inversiones que ostentan dichas terminales de importación y que el gobierno tanto asegura mediante este anteproyecto de modificación de la ley 112-00, han sido pagadas por el pueblo dominicano, en su mayoría, mediante resoluciones ofertadas durante la administración de José del Castillo, hoy senador por la provincia Barahona.
Se evidencian razones ocultas en la intención que conllevan a una posible reforma de la Ley en cuestión, las cuales deben ser analizadas en conjunto con los sectores que integran el mercado de los combustibles en la República Dominicana.
El autor es escritor y periodista 
Reside en Estados Unidos 

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