octubre1 , 2026
    Inicio Opinión OPINIÓN: Santo Domingo 2026 unos juegos para la historia

    OPINIÓN: Santo Domingo 2026 unos juegos para la historia

    0
    137

    La República Dominicana cerró con gran éxito los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, una celebración deportiva que quedará registrada como una de las actuaciones más sobresalientes del país en la historia de esta competencia regional y como una demostración de nuestra capacidad para organizar acontecimientos internacionales de gran magnitud.

    Los resultados alcanzados por la delegación dominicana constituyen motivo de legítimo orgullo. Con 150 medallas —46 de oro, 37 de plata y 67 de bronce—, el país logró su mayor cosecha de preseas en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe, superando las 133 obtenidas en Mayagüez 2010.

    Más allá de la posición ocupada en el medallero general, estas cifras expresan el creci­miento experimentado por el deporte dominicano y, especialmente, el esfuerzo, la disciplina y la perseverancia de nuestros atletas.

    El atletismo encabezó la actuación nacional con 23 medallas, 14 de ellas de oro. También ­sobresalieron el boxeo, el esquí náutico, el judo y el levantamiento de pesas, junto a otras disciplinas en las cuales nuestros representantes demostraron el avance alcanzado por el país.

    Nombres como Liranyi Alonso, ganadora de cuatro medallas de oro, y Marileidy Paulino, figura mundial de los 400 metros planos, simbo­lizan una generación de deportistas que inspira a la juventud dominicana. A ellos se suman nume­rosos atletas que, desde distintas disciplinas, contri­buyeron con sus actuaciones a escribir esta página memorable.

    Especial significado tuvo también la medalla de oro conquistada por el equipo masculino de softbol, que retuvo el título obtenido en San ­Salvador 2023 y cerró la participación dominicana con una victoria celebrada ante su propio público.

    Pero Santo Domingo 2026 debe valorarse más allá de las medallas. Los juegos permitieron mostrar la capacidad organizativa de la República Dominicana, fortalecer instalaciones deportivas, movilizar a miles de personas y proyectar internacionalmente al país como escenario de grandes competencias.

    Ahora corresponde convertir ese éxito en un legado permanente. Las instalaciones construidas o renovadas deben recibir mantenimiento y perma­necer al servicio de los atletas, las federaciones, las escuelas y las comunidades. Al mismo tiempo, es necesario fortalecer los programas de formación deportiva y continuar respaldando a nuestros atletas desde las categorías infantiles y juveniles hasta el alto rendimiento.

    Los juegos concluyen, pero comienza una ­responsabilidad todavía mayor: aprovechar el ­entusiasmo generado para hacer del deporte una verdadera política de desarrollo humano.

    Santo Domingo 2026 demostró que la República Dominicana puede competir, organizar y triunfar. El mejor homenaje a estos juegos será transformar sus logros en oportunidades para las nuevas generaciones y continuar construyendo, desde el deporte, una sociedad más sana, disciplinada y orgullosa de sus talentos.

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí