OPINIÓN: Luz y sombra

0
25

El gobierno hace todos los esfuerzos por estabilizar una agenda que tiene como prioridad la lucha contra la pandemia, donde hay que concentrar la atención cotidiana. En segundo lugar está la recuperación económica y la normalización de los servicios públicos. Y por último, está la prioridad de institucionalizar el Estado en el marco de la Constitución y las leyes.

En el combate contra el Covid-19,  el gobierno ha sido bien ponderado, concentrando su activismo en el proceso de vacunación y mejorando la capacidad del sistema sanitario, lo que se ha traducido en la reducción del contagio, la letalidad y elevando la disponibilidad hospitalaria. Los desafíos aquí son intensificar el proceso de vacunación y la búsqueda de vacunas, así como preparar la capacidad sanitaria y las medidas restrictivas para un eventual rebrote del Covid-19.

En materia económica la situación luce también optimista de acuerdo a los indicadores aportados por el Banco Central y las agencias internacionales. El Banco Mundial y el FMI acaban de pronosticar que RD crecerá en el 2021 en 5.5% de su PIB, colocándose en el grupo de países de la América Latina de mejor recuperación. De su lado el Banco Central ha establecido el crecimiento de la economía en febrero en 1.1 %, después de haber caído en 29 por ciento en febrero del 2020. Asimismo el gobierno anuncia haber recuperado 500 mil empleos de los 700 mil suspendidos por la pandemia, mientras se reportan buenos resultados en el sector industrial y en las recaudaciones vía la DGA y la DGII. El desafío es mantener ese ritmo de recuperación.

El área más difícil y de dudosos resultados es el de la instituciona­lización del Estado. En este aspecto el Presidente asumió una importante iniciativa al decidir un Ministerio Público y una Procuraduría independientes para evitar la politización de esas áreas institucionales y promover una Justicia independiente. Sin embargo, luce empantanada la lucha contra la corrupción a nivel de los juicios y casos que son enjuiciados e investigados. Al mismo tiempo luce complicada la lucha por la seguridad ciudadana. La reforma policial, la despolitización de la Cámara de Cuestas y del Defensor del Pueblo, son importantes desafíos junto a la despolitización de la judicatura, materia esta última aún pendiente.

Conformar la Cámara de Cuentas y el Defensor del Pueblo siguiendo la tradición de los acuerdos políticos de aposento, constituiría un retroceso y un golpe mortal para el objetivo de institucionalizar el Estado dominicano, lo mismo si se fracasa en la reforma policial y en el plan de seguridad ciudadana.

Resumidas, así, las luces y sombras de la presente gestión, el Gobierno debe tomar el cuidado de exhibir de forma sistemática y comunicativa las acciones concretas y cotidianas que los diversos órganos del Estado, en especial a nivel del Ejecutivo, van aplicando y ejecutando en el terreno de los hechos, de modo que se visibilice la operatividad y el logro de metas del gobierno en cuanto al avance de la agenda de prioridades. De esa forma se eleva la imagen del “buen gobierno”.

¡Qué se visibilice la operatividad del gobierno!  

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí