MUSICA: A Bonny Cepeda lo expulsaron de su propia orquesta

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En el año séptimo de piano, con una crisis económica terrible y viviendo en una casita que cuando llovía se anegaba de agua, a Bonny Cepeda se le ocurrió pedirle un piano a su madre y ésta lo recriminó: “un piano, pero ni hemos comido, tú estás loco”.

Un cantante amigo de su madre, llamado Ramón “La salsa” fue el “salvador” que le compró el instrumento por 500 pesos. “Rámón era un moreno que había que tenerle miedo. Él fue que me compró el piano, o sea, que mi mamá lo ‘chapió’ un poquito”, dice el artista en son de broma.

Poco a poco Bonny se fue a la calle “a buscar el moro” y formó el grupo Los Monjes junto a Carlos Manuel “El Zafiro”. Luego tocó unos meses con “Momón Conga”, quien luego se cambió el nombre por Rey Reyes.

Su recorrido musical continuó en la orquesta del maestro Cheché Abréu, hasta que fundó La Gran Orquesta, de la que luego fue expulsado.

“Regresando de una fiesta en Baní me dieron un golpe de Estado, por mi régimen ‘trujillista’, como siempre, porque la línea era no alcohol, no drogas, no vaso en la tarima, no desafine. Todos levantaron la mano, incluidos mi hermano Richie y El Zafiro, y hasta el chofer de la guagua”.

Poco tiempo después Wilfrido Vargas lo reclutó para que dirigiera una agrupación en gestación: Los Hijos del Rey.

“Wilfrido me dijo: ‘Te vine a buscar, porque tú eres el hijo y yo soy el rey’. Reunió todo el talento del momento, Fernando Villalona, Raulín Rosendo, Tito Kenton, Luis Kenton, Rasputín, en la trompeta, pero cometió un error, y era que todos teníamos en nuestras mentes ideas de ser líderes de un grupo, por lo que vivíamos peleando”.

Los problemas de La Gran Orquesta se repitieron en Los Hijos del Rey. “En esos momentos llegó Cholo Brenes como manager y casi dueño de ese grupo y Tito, Luis y yo le dijimos que nos íbamos por unos problemas internos insalvables”.

Es así como nace la agrupación “Bonny con Kenton” (bautizada por Yaqui Núñez del Risco), a la que sumaron a Freddy Kenton. Los éxitos musicales no se hicieron esperar: Los melones, Magia blanca, La misma flor, El perico y otros. Pero, de nuevo, el fantasma de la división se asomó “por los mismos problemas, que no quiero mencionar”, dice el artista.

Así nace la agrupación de la que no podría ser expulsado jamás. Los éxitos de Bonny Cepeda y orquesta completan una de las discografías más exitosas de agrupación merenguera alguna: Ay doctor, Me tiene chivo, La Gran Manzana, Asesina, Que caliente estoy, La hija y la mama, El ñeñeñé, Que canten los niños, Algo le di yo, El hijo de Madam Inés, entre otros.

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