Las vacaciones de Navidad son especiales para los más pequeños y toda la familia en general. Están llenas de magia, alegría y de ilusión. Ya han pasado todas las celebraciones: Nochebuena, la Nochevieja y sobre todo el día más esperado por los niños: el Día de los Reyes Magos, una festividad tradicional, cargada de regalos y emoción.

Pero las vacaciones se terminan y los más pequeños, al igual que los adultos, han de volver a su actividad diaria. Es completamente normal que les cueste algunos días recuperar el ritmo habitual, pero en poco tiempo volverán a sus costumbres habituales.

Para ello es imprescindible proporcionar tranquilidad a los niños y darles mensajes positivos. Aquí compartimos algunos consejos imprescindibles para volver a la rutina después de las vacaciones de Navidad.

  1. Es importante que los niños vayan poco a poco asumiendo su horario y rutina. Lo mejor es hacerlo paulatinamente.
  2. En estos primeros días de vuelta a las clases virtuales anima al niño con mensajes positivos. Puedes decirle: “qué bien que mañana vas a ver a todos tus amigos”, “vas a seguir aprendiendo” “les contarás lo que has hecho en las vacaciones y los regalos que te dejaron los Reyes Magos”.
  3. Después de haber pasado tantos días durmiendo y levantándose en horarios distintos a lo habitual, es normal que les cueste levantarse. Por ello tómalo con calma y hazlo con el tiempo suficiente, si se despiertan alterados podrían mostrar un comportamiento irritado. Por ello es importante que aunque les cueste despertar, lo hagan con tiempo.
  4. Mantener la diversión unos días después de las vacaciones. Pedirle al niño que cambie su rutina drásticamente es como “pedirle peras al olmo”. En vez de eso, intenta mantener algunas actividades divertidas aunque ya haya comenzado el colegio. Por ejemplo, puedes dejarlo un rato más, preparar alguna cena especial en casa. Se trata de mantener ese espíritu navideño unos días más, hasta que el niño se acostumbre por completo a su nueva rutina.
  5. Los niños aprenden mucho por imitación, escanean constantemente tus actitudes, toman nota y después las reproducen. Eso significa que si te quejas porque tienes que volver al trabajo, el niño también se quejará porque tiene que regresar a las clases. Si te lamentas porque tienes que levantarte temprano y dices continuamente que te gustaría alargar la época de Navidad para quedarte en casa, ¿cómo esperas que el niño esté contento ante la perspectiva de la vuelta a los deberes? Predica con el ejemplo y tu hijo te imitará.
  6. Retirar todo lo relacionado con la Navidad. Aunque creas que no les afecta, ver por casa los adornos típicos navideños les causa mucha confusión a los niños fuera de la época.
    Ver el árbol de Navidad en la sala, será como un recordatorio de todo lo divertido que han vivido durante esas fechas y como consecuencia intentarán mantener durante más días ese ambiente festivo. Por lo tanto, aunque te de mucha pereza es importante guardarlos. La próxima semana podría ser ideal.
  7. Una vez terminadas las fiestas es importante retomar las actividades educativas para que los niños no sientan la falta de tiempo de calidad. Además, procura organizar planes familiares los fines de semana, como excursiones por el campo, donde los niños puedan pasar tiempo en contacto con la naturaleza, claro, luego que pasen estas nuevas restricciones.
  8. No olvides armarte de comprensión, los niños necesitan su periodo de adaptación en todo proceso.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí