Eran aproximadamente la 6:30 de la mañana, de un día como cualquier otro, Frankiln Rojas de 34 años, como todos los días se había levantado a la 5:30 de la mañana para salir a la Carretera de Mendoza a ocho minutos de su casa, a esperar la voladora (transporte público) que lo llevaría a su trabajo.

Con paso rápido y todos sus sentidos en alerta (que de nada le sirvió), caminaba por la calle Segunda del sector Mi Hogar en Santo Domingo, Este. Apenas habían transcurrido unos minutos, cuando de la nada 4 hombres armados en dos motocicletas lo tenían rodeado.

No hubo nada que decir, ni siquiera tuvo tiempo de asustarse, uno de los hombres se desmonto, lo reviso, y le quito lo poco que tenía (un celular y su cartera con sus papeles, 450 pesos y su nuevo reloj carabelita de 300 pesos) y se fueron. Esta acción no duro más de 15 segundos pero para la victima parecieron horas.

Casos como este ocurren a diario en muchos barrios capitaleños, y ya son tan cotidianos, que las personas no pierden su tiempo en denunciarlos. Por más de 20 años los crímenes en la ciudad han aumentado sin que al parecer las autoridades policiales puedan hacer algo, y en la mayoría las motocicletas son el medio usado para estos delitos.

Individuos con perfiles sospechosos o no, se mueven en motocicletas por toda la ciudad sin ningún tipo de control, a pesar de todas las restricciones de La Ley No. 63-17, de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, en sus Artículos del 75 al 78 que regula todo lo concerniente al uso de estas máquinas.

Dice la ley que para poder andar en una motocicleta se debe portar: una cédula de identidad, licencia de conducir, y certificado de no antecedentes penales (algo que debería ser revisado).

Además se debe tener el registro municipal de motocicletas (que especifique uso, tipo, modelo y cilindraje), así como la placa, matrícula original, y seguro, el cual debe estar vigente.

Como si esto fuera poco la ley exige también que el motorista debe poseer un permiso, y que él y su pasajero deben usar chaleco retroreflectivo y casco protector. Y que los chalecos como deberán tener el número de la placa del motor en sus partes traseras y delanteras, y los cascos en su parte trasera para garantizar la seguridad vial del conductor comodel pasajero.

Reducir los hechos delictivos mediante el control de motociclistas (factor clave en la criminalidad y accidentes de tránsito) ha sido una de las metas de todos los planes de seguridad ciudadana implementado en los últimos 25 años, sin embargo todas las medidas y reglamentaciones elaboradas para estos aparatos y su conductores se han quedado plasmadas en el papel.

En el país el transporte en motocicletas es “regulado” por el INTRANT, en coordinación con los ayuntamientos, todo lo referente a la seguridad en sentido general (identificación y protección) está bien explicado en la ley. El problema radica en que nada de lo que dice la ley es cumplido por los ciudadanos, ni hecho cumplir por las autoridades.

Motos robadas

Durante el año 2019 fueron robadas más de 4, 000 de motocicletas, se puede tener por seguros que muchas de estas terminarían siendo vendida en un mercado informal que no exige ni pide nada a cambio excepto dinero en efectivo.

Es bueno hacer notar que en el país se comercializan miles de motocicletas, robadas o que llegan al país como parte de vehículos y luego son ensambladas, y vendidas sin ningún tipo de documentos solo intercambio de dinero por mercancía.

El actual plan de seguridad ciudadana no llega a ningún camino si primero, no se cumplen con lo que exige La Ley No. 63-17 en los Artículos del 75 al 78. Además de hacer un registro fiable de todas las motociclistas existente en el país, con o sin papeles, es decir debe haber un borrón y cuenta nueva y dotar a todos los propietarios que puedan demostrar que son dueños del aparato de una matrícula.

Este registro deberá clasificar el tipo de motocicleta (marca, modelo y cilindraje) y la ocupación del motorista (uso privado, motoconcho, mensajero, cobrador, delivery, etc.) y esta a su vez no podrá ser prestada ni alquilada.

Las motocicletas o motores no solo son un medio de transporte (motoconcho, mototaxi, y transporte escolar) sino que también se consolidan como un elemento ideal de trabajo (mensajeros, delivery, cobradores, etc.) y mas en ciudades con un enorme problema de transito como el Gran Santo Domingo, en donde la movilidad es cada vez peor.

¿Qué?

¿Que pasara?, cuando sea obligatorio el uso de casco y chaleco y andén los motoristas en los barrios como si nada violando esta ley. ¿Qué se hará? Cuando se informe que atracadores con cascos y chalecos robados andan haciendo fechoría

Fuera de la ley

Miles de policías y militares andan diariamente en motocicletas que no tienen ningún tipo de documentación ni placa.

¿Que explica la ley en estos casos donde policías y militares pueden moverse libremente por toda la ciudad solamente con su carnet institucional?

Por: Jorge González
jgo.jorgegonzalez@gmail.com

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