Transcurrido mucho tiempo, al igual que hoy, el primer año de la gestión del presidente Luis Abinader sería juzgado a partir de su desempeño ante la pandemia de la covid-19, el suceso más angustioso del siglo XXI que ha causado millones de muertes y una severa crisis económica a nivel mundial.

El gobierno anterior gestionó cinco meses la crisis sanitaria, pero las actuales autoridades cumplen mañana un año al frente de los programas de contención de la pandemia y de rehabilitación de la economía con resultados satisfactorios, aunque prevalece alto riesgo de un rebrote epidémico.

Al presidente Abinader se le reconoce el acierto de gestionar con éxito ante la República Popular China la adquisición de diez millones de vacunas Sinovac, cuando las grandes economías acapararon las vacunas producidas en occidente, por lo que el nivel de vacunación supera el 40% de la población.

Acompañado por una eficaz gestión del Banco Central, Junta Monetaria y sector de intermediación financiera, el Gobierno pudo relanzar la economía por vía del oportuno financiamiento a sectores productivos, que permitió rebasar un crecimiento negativo de -49% a un 13% del Producto Interno Bruto (PIB).

Se resalta la recuperación del turismo, manufactura, comercio, minería y construcción, pero la inflación golpea a la clase media y a sectores de menores ingresos, lo que se agrava con la peste porcina africana. Puede decirse que el Gobierno obtuvo buenas notas en su primer año, con algunas asignaturas pendientes.

La Restauración.-

Generaciones presentes deberían contagiarse de orgullo patrio al compartir gentilicio con un pueblo pobre que sin ejército ni experiencia militar se rebeló contra el colonialismo y derrotó al poderoso ejército imperial del Reino de España para restaurar la Independencia Nacional, el 16 de agosto de 1863.

El ejército colonial disponía en la colonia española de unos 60 mil soldados, incluidos 40 mil procedentes de Cuba y Puerto Rico, comparados con no más diez mil patriotas restauradores, pero aún así fueron derrotados en memorables batallas en Santiago, Puerto Plata, la Línea Noroeste y Cibao central.

La Guerra de la Restauración se erige como uno de los episodios más relevantes de América que estimuló a otros pueblos a liberarse del colonialismo. Loor a Gregorio Luperón, Ulises Francisco Espaillat, Gaspar Polanco, Santiago Rodríguez, Benigno Filomeno Rojas, Benito Monción, José Antonio Salcedo, José María Cabral, Pedro Antonio Pimentel, Pedro Francisco Bonó y a todos los restauradores.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí